Carlos Díaz Ufano y Marina González

Carlos Díaz Ufano, investigador que desarrolló su tesis doctoral en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, del CSIC; y Marina González, investigadora postdoctoral en esta misma institución, reciben el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad Autónoma de Madrid. Ambos han sido reconocidos por sus tesis en los programas de Materiales Avanzados y Nanotecnología y de Química Orgánica, respectivamente. Este reconocimiento valora la calidad de las investigaciones desarrolladas en el centro.

El Comité de Dirección de la Escuela de Doctorado de la Universidad Autónoma de Madrid ha concedido las Menciones Honoríficas de Doctorado, también denominadas Premios Extraordinarios de Doctorado, correspondientes al curso académico 2024/2025. Este reconocimiento es la máxima distinción honorífica que concede la UAM a una tesis dentro de cada programa de doctorado y tiene como finalidad destacar la calidad de los trabajos doctorales desarrollados en la universidad. Así, al otorgarlos a investigadores del ICMM, resalta el rol de esta institución en la formación de personal investigador de excelencia en el ámbito de la ciencia de materiales y la química.

Carlos Díaz-Ufano ha recibido el premio dentro del programa de doctorado en Materiales Avanzados y Nanotecnología, mientras que Marina González Sánchez lo ha recibido en el programa de Química Orgánica. Sus investigaciones representan dos aproximaciones diferentes al diseño de materiales funcionales: la producción sostenible de nanopartículas magnéticas y el control del autoensamblaje molecular.

Nanopartículas para remediación ambiental y electrónica sostenible

Carlos Díaz-Ufano desarrolló su tesis doctoral en el ICMM-CSIC, dentro del grupo de Materiales Magnéticos para Biomedicina (MaMBio), bajo la supervisión de Sabino Veintemillas.

Su tesis, titulada ‘Nanopartículas magnéticas: síntesis verde para remediación y electrónica sostenibles’, estudió nuevas rutas de producción de nanopartículas magnéticas basadas en óxidos, metales y aleaciones. El objetivo era obtener estos materiales mediante procedimientos más seguros y respetuosos con el medioambiente, reduciendo el uso de sustancias tóxicas y la generación de residuos asociados a los métodos convencionales.

Durante su investigación, Díaz-Ufano analizó cómo, parámetros como la temperatura, la concentración de los precursores, los disolventes o los recubrimientos modifican las propiedades y el comportamiento de las nanopartículas.Una de las aplicaciones de los materiales obtenidos fue probada en la eliminación y degradación de contaminantes presentes en el agua, como los colorantes industriales. El carácter magnético de estas antipartículas, logró recuperarlos y separarlos mediante campos magnéticos, sin necesidad de incorporar productos químicos adicionales.

El investigador destaca que la etapa doctoral le permitió aprender a trabajar de manera independiente, desarrollar una mirada crítica y afrontar los desafíos propios de la investigación experimental. Actualmente participa en un proyecto de I+D en la Universidad Rey Juan Carlos, donde trabaja en la optimización de procesos en el área de difracción de rayos X.

Autoensamblaje molecular para crear materiales funcionales

Marina González Sánchez, por otro lado, ha recibido el Premio Extraordinario de Doctorado dentro del programa de Química Orgánica. Realizó su tesis en la Universidad Autónoma de Madrid bajo la dirección de David González Rodríguez y centró su investigación en química supramolecular. Actualmente trabaja como investigadora postdoctoral en el ICMM-CSIC junto a Amparo Ruiz Carretero, dentro del proyecto CHIRALGEN.

En su tesis, titulada ‘Structural Control of π-Functional Self-Assembled Architectures through Nucleobase Pairing’, ya ha sido premiada con el primer accésit del Premio a la Mejor Tesis Doctoral del GENAM 2025. En ella estudió cómo diseñar moléculas capaces de reconocerse y organizarse espontáneamente para formar estructuras más complejas a escala nanométrica.

En concreto, González empleó sistemas inspirados en el ADN y en el reconocimiento entre bases nucleicas para dirigir el ensamblaje de moléculas π-conjugadas y obtener arquitecturas supramoleculares, entre ellas estructuras helicoidales y nanotubos funcionales.

Actualmente, junto a Ruiz Carretero, su investigación continúa en el ámbito de los materiales supramoleculares funcionales, los semiconductores orgánicos y el desarrollo de sistemas con propiedades electrónicas y optoelectrónicas, con posibles aplicaciones en células solares orgánicas.

El reconocimiento concedido a ambos trabajos refleja la diversidad de la investigación desarrollada en torno a la ciencia de materiales y las diferentes trayectorias profesionales que pueden construirse después del doctorado, desde la investigación postdoctoral hasta la investigación aplicada, la instrumentación científica y la transferencia de conocimiento.