Gloria Platero, investigadora Ad Honorem del CSIC en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, ha sido galardonada con la medalla Margarita Salas a la trayectoria en la supervisión de tesis doctorales. El premio, que lleva aparejada una ayuda económica de 6.000 euros, fue entregado este lunes 7 de septiembre en la sede del CSIC en Madrid.
Se trata de una iniciativa incluida en la Estrategia HRS4R del CSIC, que reconoce el progreso científico obtenido gracias a todas las tesis doctorales que se realizan en el Consejo. Así, además de estas medallas Margarita Salas, se entregaron las medallas correspondientes a la IV Edición de los Premios Tesis Doctoral Relevante del CSIC, y la III Edición de los Premios María Moliner a la supervisión novel de tesis doctorales.
Gloria Platero Coello es investigadora Ad Honorem del CSIC desde este año. Ha recibido reconocimientos internacionales como el Premio Emmy Noether de la Sociedad Europea de Física, es académica de número de la Real Academia de Ciencias Puras, y también es vicepresidenta y presidenta de la Comisión C8 de la Unión Internacional de Física Pura y Aplicada (IUPAP). De todos estos nombramientos, sin embargo, el que más orgullo le hace sentir es su trabajo como supervisora de tesis.
La científica siempre habla de ello. Así lo contaba en una entrevista hace unos meses: "Me siento muy orgullosa, es lo que más valoro de mi labor en todos estos años como científica". Platero Coello, que este año también ha protagonizado un cupón de la ONCE de una serie dedicada a científicas, siempre dice que ella investiga en el CSIC, ha dado clase en universidad... "pero que de todo ello hayan salido investigadores que son altamente reconocidos es un orgullo, pero el mérito es suyo, yo participo en su formación inicial y con mis colaboraciones internacionales".
"A mí me escriben de otros centros europeos para preguntarme si puedo enviarles estudiantes de doctorado. Ya te digo, yo disfruto y aprendo mucho discutiendo con ellos y, además, con la mayoría de ellos sigo en contacto", decía entonces. Ahora, nada más conocer este último galardón del CSIC, lo que más la emocionaba era que habían sido sus propios estudiantes quienes la habían propuesto: "Ha sido un reconocimiento muy bonito, lo han pedido dos de mis doctorandos". Un reconocimiento en línea con un trabajo de dedicación, pasión y entusiasmo por la ciencia que lleva allá a donde vaya.