Natalia Zelmanovitch niña 350Nací, crecí y aún vivo (afortunadamente) aferrada a la curiosidad. Quería saber. Para ello erré y elegí letras (soy traductora e intérprete). En mi afán por rellenar mis lagunas de conocimiento, me junté con científicos de las estrellas y empecé a contarle al vulgo lo que hacían. Y me gustó. Lo llaman “divulgar”. Dicen las malas lenguas que soy teatrera y que tengo @Cuentofilia. Doy la lata en alguna radio y en twitter soy @bynzelman. Tengo el mejor trabajo del mundo. Por cierto: esto no es una charla.

Se han cerrado los comentarios