Cuando era pequeña (bueno, aún sigo siendo pequeña) jugaba a que era médico. Sin embargo, en la escuela secundaria despertó en mi el gusto por la química, gracias a una de mis profesoras, quien hacía la clase muy dinámica y entretenida, tanto que decidí estudiar ingeniería química en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México.  Al final de la carrera, tuve la oportunidad de participar en un programa de mobilidad estudiantil con la Universidad de Texas A & M, en donde trabajé durante algunos meses en el área de optimización de procesos, específicamente producción de biodiesel a partir de bagazo de caña de azúcar. Los departamentos de ciencia de materiales y de ingeniería química de esta universidad compartían el mismo edificio, lo cual amplió mi panorama a otros campos de la ciencia e irónicamente terminó por interesarme más el área de materiales…¡fue ahí donde me dí cuenta que quería ser investigadora!.

Durante el máster trabajé en la síntesis y caracterización de materiales compuestos polímero-nanopartículas para aplicaciones en la industria textil en colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña en donde realicé una estancia corta, lo que dirigió mi atención al área de síntesis de polímeros.

Actualmente soy estudiante de doctorado del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav- México) y tengo el placer de estar realizando una estancia de investigación en el ICMM con el grupo de materiales biosinspirados hasta el mes de septiembre de este año. Mi proyecto de investigación está enfocado a la síntesis verde de polímeros para aplicaciones biomédicas, utilizando disolventes no convencionales.

 

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