Montaje del motor en el modelo
La forma más habitual consiste en atornillar el motor en la cuaderna frontal del modelo; todos los motores vienen provistos de dos o cuatro orificios roscados en la chapa delantera, habitualmente de métrica m3. Este procedimiento de fijación rígida, aún siendo muy empleado, tiene el inconveniente de que en caso de golpe del modelo suele conducir al doblado del eje del motor, con su consecuente inutilización. Soy partidario, siempre que sea posible, de motar el motor en un tubo de contrachapado fino (0.4-0.6 mm), de manera que en caso de golpe fuerte el tubo se rompe, y el conjunto motor-hélice sale despedido y no sufre la deformación mencionada. Por supuesto, este montaje no es posible en motores brushless de carcasa rotatoria.
Motor entubado
Se corta un rectángulo de contrachapado fino, de 0.4-0.6 mm, que cubra el perímetro del motor de una vez y media a dos veces. Se enrolla fuertemente en torno al motor (con la veta del contrachapado a favor del eje del motor) y se sujeta con cinta adhesiva; se añade cianoacrilato a la juntura (se extiende por capilaridad) y se deja secar el pegamento.
El rollo ha de estar prieto, de modo que el motor no deslice por tracción. Por último, se adhiere el tubo de contrachapado a la cuaderna frontal del modelo, o a los laterales con cuñas de balsa, como se muestra en las fotos. Esta sujeción es perfectamente suficiente en condiciones normales de vuelo, y tiene la ventaja de ceder y rajarse (o permitir el deslizamiento hacia atrás del motor) en caso de golpe fuerte, preservando el buen estado del motor.