Estudio de material biológico

Un campo en el que el AFM puede aportar información muy interesante es el del material biológico u orgánico. Este tipo de material presenta grandes dificultades para ser visualizado mediante técnicas de microscopia electrónica convencionales, tales como el SEM y el TEM, ya que hay que estudiarlo en condiciones de alto vacío y con un haz de electrones energético. Por otra parte, el STM tampoco aparece como la técnica más adecuada para su análisis debido al pobre carácter conductor de las muestras. En principio, el AFM, al no requerir este carácter conductor, podría ser una técnica más adecuada para llevar a cabo dicho estudio. Sin embargo, los primeros estudios realizados en condiciones ambientales mostraron que la interacción punta-muestra era todavía tan grande que la punta dañaba el material a estudiar. La operación del AFM en ambiente líquido, sin embargo, permite reducir esta interacción en gran medida, en particular si las medidas se realizan en el modo de contacto intermitente ("tapping"). Además, al operar el microscopio en ambiente líquido es posible analizar la muestra inmersa en el "buffer" en el que realiza a cabo sus funciones el espécimen a estudiar, es decir se le estudiaría en unas condiciones muy cercanas a las reales. Por lo tanto, una de las líneas prioritarias del grupo de microscopia de AFM del Departamento de Física e Ingeniería de Superficies consiste en el estudio en ambiente líquido, si es posible, de muestras de interés biológico. Entre los sistemas objeto de interés, en colaboración con otros grupos, podemos mencionar: estudio de ciclodextrinas y de los complejos de inclusión de moléculas de retinal [1], cristales bidimensionales de conectores del bacteriófago f29, así como el estudio de diversas proteínas depositadas sobre superficies de oro.

[1] S. Muñoz Botella, M.Antonia Martin, Benito del Castillo and Luis Vázquez, Biophys. J. 71 (1996) 86.